La biodescodificación es otra de las herramientas que pongo a la disposición de las personas que acompaño. Se trata de una propuesta alternativa en la que desvelamos el origen emocional de las enfermedades. Ponemos consciencia en nuestros síntomas o dolencias y ahondamos hasta encontrar el conflicto o emoción oculta que los ha podido ocasionar. Al sacar a la luz esas emociones podemos transitarlas, vaciarlas y conseguir así aliviar dichas dolencias.
Esta herramienta es útil para cualquier persona, a cualquier edad. Pero creo que tiene más relevancia que nunca cuando somos madres/padres por primera vez. Es una oportunidad única para hacer un trabajo interior y sanarnos. De esta forma les estamos regalando a nuestros hijos una vida libre cargas emocionales y conflictos inconscientes que hemos ido arrastrando de generación en generación sin siquiera saberlo. Todas estas emociones y conflictos afectan a nuestra salud así que al liberarlas estamos ganando en bienestar y además evitamos traspasarlas a nuestros hijos.
La mejor herencia de una madre es sanarse para sus hijos.
Mi camino hacia la biodescodificación
En mi caso cuando yo fui madre fue inevitable revisar cómo me criaron a mí. Uno se pregunta ¿Qué nos exigieron? ¿Qué cumplimos y qué no? ¿Cómo nos trataron? ¿Tomamos pecho? ¿Colechamos? ¿Tuvimos o no movimiento libre? ¿Cómo fue la relación con nuestros abuelos? ¿Y con el resto del entorno? ¿Hubieron cambios drásticos como mudanzas? En fin, es inevitable hacer balanza de cómo nos afectaron estos factores y muchos más. Yo no podía parar de “escanear” mi infancia, y por supuesto, la de mi compañero (el padre del bebé) de forma intuitiva.
De este trabajo de autoevaluación surgieron unas revelaciones muy esclarecedoras, muy difíciles de trasmitir a la razón pero con una coherencia intachable. Tal es así que en ese proceso, algún tiempo después para mí todo iba cobrando sentido. Al ver a tu bebé te ves a ti misma y decides lo que quieres repetir de tu infancia y lo que no.

Mi primera experiencia
Una mañana llegó a mi espacio mi «hermanhada» MARIA PETUNYA. Conocerla fue magia potagia. Esta “mujer-medicina” sanó mi útero (esta historia la dejo para otro post). Esa sesión de sanación fue clarísima. Sentí cómo en mi útero guardaba el dolor de mi bisabuela materna. Y es que, según la biodescodificación, cualquier información vivida en el útero materno queda grabada en nuestra memoria celular, generación tras generación. A esto le llamamos información mitocondrial. Pero esto lo aprendí después…JEJEJE. En ese momento simplemente sentí, vi y me emocioné. Empaticé con todo mi clan femenino y fue una conexión inexplicable. Fue así cómo Maria Petunya me habló de la BIODECODIFICACIÓN y me recomendó ir a ver a JULIA SABOLKI.
La verdad es que, como en otras ocasiones, no sabía muy bien qué era lo que buscaba pero tenía claro que quería seguir en esa búsqueda y en esa indagación, para sanar, para entender todo mejor.
Así lo hice. Fui a mi primera consulta de Biodecodificación y realmente fue alucinante. ¿Cuáles eran mis síntomas? ¡Varios! JAJAJA….. Sobre todo lo que me sucedía era ni más ni menos que esto. Cada día me levantaba con una sensación de vacío, de dudas…No depresión pero sí angustia. Sin saber muy bien de donde venía. Tenía (y tengo) una familia hermosa, una linda y cómoda casa, trabajo…pero había una sensación de desconformidad que me hacía necesitar entender más. Tenía dolor en mi brazo y ojo derecho, migrañas…en fin. Julia se puso manos a la obra y me hizo un camino al inconsciente en donde fuimos pasando por etapas de mi vida en donde me sentía de la misma manera. FALTA DE RECONOCIMIENTO sería el resumen de esa sesión. De hecho pude ver que esa falta de reconocimiento NO ERA MÍA sino que venía de mi abuela y bisabuela. LO PUDE VER y ya con esto más claro mi actitud ante la vida comenzó a ser diferente. Me quedó claro que la que SE TIENE QUE RECONOCER SOY YO. Esto le pasa a muchas mujeres ya que a menudo cargamos con el famoso complejo de Edipo (o Electra si es a la inversa) y resolver esto a lo largo de la vida es un gran desafío. Al menos ahora lo veo más claro.

¿Y para qué sirvió? la Biodescodificación sirve para tomar consciencia de lo que está en tu insconciente (por ejemplo estas vivencias de mis abuelas). Entonces una vez reconocido el conflicto y la emoción podemos liberar y soltar a través de diferentes actos psicomágicos y así tomar otra acción. Fue justo después de esta sesión que pude destrabar algunas cuestiones que me ataban. El cambio siempre está en uno. Podemos repetir o podemos cambiar la dirección. Y hasta que no lo hagamos el conflicto se repetirá y manifestará en diferentes formas.
La bio como herramienta
Más adelante, ya instalada en España, se presentó una situación. No pude hacer la formación de DOULAS que tanto quería. ¿Falta de reconocimiento otra vez? SIP. Ahí hice el clic para darme cuenta de que cuando acompaño siempre lo hago con una mirada y enfoque un poco más amplio. El diccionario de biodecodificación está siempre a mi alcance. Entonces…¿Por qué no formarme en ello?
Mis padres me enviaron un dinero de una herencia, curiosamente, una herencia de mis abuelos. Era el dinero perfecto para iniciar esta formación. Un regalo para toda la familia: sanar el clan familiar. Y es que cuando uno trabaja en el clan, se mueve todo el árbol…Así que así fue cómo pude apuntarme al curso con RAFAEL MARAÑON en Marbella durante el año 2018.

Ahora estoy encantada de integrar en el acompañamiento esta herramienta tan poderosa que admiro y amo. Cuando se trabaja con la biodescodificación reconocemos nuestro clan familiar y lo sanamos. Dejamos de repetir patrones. Liberamos emociones ocultas y evolucionamos. Por eso creo que es un arte y una propuesta fundamental para el desarrollo personal y para una crianza respetuosa. Este trabajo repercute positivamente también en la relación pareja…De hecho en la relación con cualquier persona ya que estamos todos unidos. Todo lo que veo en ti, está en mí. De ahí la llamada «Ley del espejo». Somos el universo mismo. Un tejido, una red.
Un comentario en “¿Qué es la biodescodificación y para qué sirve?”